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Se analizará en la Comisión para luego presentar ante autoridades el Informe de Recomendaciones

Nueve de los 15 técnicos de la CESS presentaron un Documento de Trabajo, insumo para el Informe de Recomendaciones para la Reforma del Sistema Previsional uruguayo

07 de Octubre del 2021

Nueve de los 15 técnicos de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS) entregaron a la comisión el martes 5 de octubre el Documento de Trabajo, insumo para el Informe de Recomendaciones para la Reforma del Sistema Previsional uruguayo. El miércoles 6, la CESS se reunió para abordar el tema.

Este documento, presentado por los 9 integrantes de la CESS, es una base para el análisis, la discusión y la elaboración del Informe de Recomendaciones en la comisión para entregar a la Presidencia de la República y a la Asamblea General. El plazo para esa presentación es el 31 de octubre.

Es un aporte técnico preliminar, resultado del trabajo consensuado de 9 integrantes de la Comisión que trabajaron en él (Rodolfo Saldain, Natalia Aranco, Álvaro Forteza, Daniel García Zeballos, Alberto Lacassy, Gustavo Michelin, Miguel Pezzutti, Renán Rodríguez y Ana Inés Zerbino) y por lo tanto no representa necesariamente la posición de los partidos políticos que integran la coalición de gobierno, ni la del Poder Ejecutivo. Se trata de un documento abierto cuyas propuestas de recomendaciones están sujetas a los cambios, supresiones e incorporaciones que se acuerden en el ámbito de la comisión, que resulten del proceso de intercambio y diálogo entre los 15 integrantes que la forman.

De hecho, el espíritu de la CESS, tal como lo estipula su marco legal, ha sido desde su creación en noviembre de 2020, brindar insumos técnicos al sistema político para el posterior debate y elaboración de políticas públicas. Por eso el mandato de la CESS no requiere definiciones de los responsables políticos, ni de las autoridades de gobierno. Ese abordaje ha estado presente durante todo el proceso de trabajo de la CESS, sin perjuicio de respetar y coexistir con visiones diferentes por parte de algunos integrantes, tal como ocurrió al analizarse el Informe de Diagnóstico.

La metodología empleada partió del Informe de Diagnóstico del Sistema Previsional uruguayo, que resultó de un amplio diálogo social entre los integrantes de la CESS y unas 50 organizaciones de la sociedad civil, con organismos y expertos internacionales, con técnicos de los principales centros de investigación y universidades del país, que fue  aprobado por la Comisión de Expertos en Seguridad Social el pasado 19 de marzo. También contempla el conjunto de estudios disponibles, el intercambio realizado en 8 grupos de trabajo conformados en su momento por todos los integrantes de la Comisión y las iniciativas o propuestas recibidas por la presidencia de la CESS. Así, para realizar este trabajo, se analizaron todas las iniciativas o propuestas recibidas, que fueron estudiadas para articular este documento de trabajo.
 

Sobre el Documento de Trabajo

El Diagnóstico del Sistema Previsional uruguayo, elaborado por la CESS y presentado a las autoridades el 24 de marzo de 2021, muestra las fortalezas del sistema a mantener y expandir,  así como sus debilidades y los desafíos que se presentan. En ese sentido, el Documento de Trabajo, insumo para las recomendaciones, propone mantener y robustecer las fortalezas del sistema -como la cobertura, ampliándola- y enfrentar los desafíos que se presentan.
 

Principales lineamientos del Documento

1. Los actuales jubilados y pensionistas no están comprendidos en ningún aspecto de las propuestas a estudio. Las personas que estén próximas a los 60 años tampoco están comprendidas en las propuestas a estudio.

2. Se sugiere un abordaje integral del proceso de envejecimiento demográfico que enfrentará nuestro país en los próximos años, que contemple el amplio conjunto de impactos que tiene sobre nuestras economías y sociedades.

3. En consonancia con el nuevo escenario demográfico, se proponen medidas para un adecuado aprovechamiento de las oportunidades y una buena mitigación de los desafíos asociados a las vidas más extensas, destacando la recomendación de una elevación de la edad de retiro, que favorezca una necesaria extensión de la vida laboral.

4. En el escenario más abarcativo propuesto, quienes nacieron en 1967 podrían ser la primera generación para la que la edad mínima pase a 61 años y así sucesivamente hasta la generación nacida en 1971 que sería la primera que tendría una edad mínima jubilatoria de 65 años. En la actualidad, la edad jubilatoria promedio se ubica entre los 62 y 63 años.

5. Para los trabajadores de la actividad privada se prevé mantener el Subsidio Especial por Inactividad Compensada de hasta dos años de duración para quienes estén próximos a configurar la causal jubilatoria y se encuentren en situación de desempleo por el término de un año.

6. Se propone que todos los parámetros del sistema converjan hacia un régimen igualitario, cualquiera sea el sector de actividad (edades mínimas, tiempo mínimo de aporte y forma de cálculo de las jubilaciones). Sin perjuicio de ello, se admitirán tratamientos de excepción para ciertas actividades que mantendrían condiciones de acceso diferencial, que tendrían una adecuada razonabilidad con su peculiar naturaleza.

7. Entre otras “convergencias”, los trabajadores de industria y comercio podrán también trabajar, por cuenta propia o como empleados en otra empresa, luego de cesar en su actividad habitual y jubilarse. 

8. En cuanto al papel de la mujer, se mantienen y profundizan algunos de los instrumentos existentes, a la vez que se señalan los desafíos asociados a la generalización de nuevas formas de arreglo familiar, que contemplen una mayor autonomía y participación laboral femenina.

9. La regla básica de transición entre régimen vigente y el que se propone es en base a la proporción del tiempo aportado a cada uno de ellos; no hay “una” edad de corte. Quien tenga 15 años aportados por el régimen actual y 15 por el nuevo, tendría la mitad de su jubilación por el actual y la otra mitad por el nuevo, sin perjuicio de que se podrían contemplar escenarios en que los períodos anteriores puedan tener distintas ponderaciones.

10. A partir de la reforma, si prosperan las propuestas efectuadas, todas las personas que se incorporen al mercado de trabajo con posterioridad a la vigencia de la ley, en cualquier actividad, tendrían un régimen mixto como el que rige para el BPS, con los cambios propuestos. En consecuencia, una parte del aporte irá a un régimen de reparto o solidaridad intergeneracional y otra parte al régimen de ahorro individual.

11. La jubilación tendrá un vínculo fuerte con el esfuerzo de aportación realizado. En BPS y los demás regímenes de reparto, a través de la nueva fórmula de cálculo, y en el régimen de ahorro, al igual que hasta ahora.

12. Sin embargo, teniendo en cuenta los niveles de remuneración y las dificultades para una inserción en el mercado formal que enfrentan determinados trabajadores, es posible que muchas personas no alcancen jubilaciones adecuadas, para lo cual se prevé que exista un beneficio suplementario. La fórmula que se propone implica un monto que se adiciona al generado por el aporte, que parte desde un valor del orden de los $13.000 para quienes no hayan generado ningún derecho jubilatorio, y que va decreciendo a medida que crecen los ingresos del individuo hasta desaparecer para quienes generen jubilaciones mayores, por ejemplo, a tres veces ese valor o el que finalmente resulte del proceso en curso

13. En el régimen de ahorro individual se incorporan recomendaciones de reformar para lograr mayor eficiencia en la administración de los ahorros vía contención de costos (trasladables a las comisiones)  y la apuesta a la obtención de mayores rentabilidades a través de un mejor diseño del esquema de inversiones (un nuevo subfondo para personas de menor edad y mayor apertura de activos de renta variable, nacionales e internacionales).

14. En materia de regulación y supervisión, se recomienda la creación de una Unidad reguladora con amplias potestades que permita mejorar los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas de las diversas entidades que conforman el sistema previsional.
 

Puesta a punto del trabajo de la CESS

El mandato legal de la CESS implica realizar un diagnóstico del sistema previsional uruguayo y recomendaciones para su reforma, así como presentar ambos informes ante la Presidencia y la Asamblea General.

El Informe de Diagnóstico fue presentado el 24 de marzo ante las autoridades. Desde entonces, se ha trabajado en las recomendaciones para abordar la problemática identificada en el diagnóstico.

En la etapa de recomendaciones, los 15 integrantes de la CESS se distribuyeron en 8 grupos para analizar los diferentes aspectos relevantes para integrar en el informe. Esa tarea se llevó adelante en 75 reuniones de trabajo, en un régimen acordado de discusión franca de opciones, en el que los puntos de vista y opiniones de los integrantes y equipos técnicos fueron aportes al análisis, sin que comprometieran apoyos o votos. Su objetivo fue madurar alternativas, sin que esto implicara una posición final.

Luego de esa etapa, a partir del conjunto de insumos producidos a lo largo del proceso iniciado en noviembre pasado con la instalación de la CESS, los integrantes de la comisión que habían presentado propuestas comenzaron a redactar el Documento de Trabajo, insumo para la elaboración de las recomendaciones, que presentaron el martes 5 de octubre a la comisión.

El 31 de octubre es la fecha límite para presentar el Informe de Recomendaciones a las autoridades, con posibilidad de prórroga.

En la etapa de recomendaciones, la CESS ha solicitado tres prórrogas, una el 22 de junio, que extendió el plazo hasta el 6 de agosto, otra para mover la fecha límite hasta el 20 de setiembre y otra que llevó el plazo al 31 de octubre. En la etapa del diagnóstico, se solicitó una prórroga.

 

Fuente: Comisión de Expertos en Seguridad Social

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