Lunes, 21 Diciembre 2015 19:15

Electrificación llegó a la escuela rural Julio María Sanz

La emoción y la alegría se adueñaron el viernes pasado de la escuela rural N°55 “Julio María Sanz” en Treinta y Tres, tras una nueva inauguración de electrificación rural.

La energía eléctrica llegó para 27 familias y la mencionada escuela, implicó un tendido eléctrico de más 36 kilómetros y una inversión total superior a los 8 millones de pesos, de los cuales la OPP, aporta en el entorno del 40% de los costos.

Las maestras y los vecinos del lugar valoraron las transformaciones que están experimentando a partir de ahora, con la llegada del nuevo servicio.  Consideran que el acceso a la energía eléctrica facilita el trabajo en cuestiones puntuales como la conservación de alimentos, pero lo más importante es que abre las posibilidades para hacer una propuesta educativa de calidad igualando las oportunidades de acceso a las plataformas virtuales a las que es sencillo de acceder en la ciudad.

Por su parte el coordinador del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) de OPP Guillermo Fraga, manifestó su entusiasmo, por estar nuevamente en otra instancia de inauguración de obras de electrificación rural y compartió con el público presente una anécdota muy gráfica que lo marcó hace poco tiempo. “La otra vez estábamos intercambiando con los vecinos lo que había significado el cambio de contar con la luz, un niño levantó la mano y dijo, “¡¡ahora podemos comer helados!!”, eso me llenó de emoción porque son esas pequeñas cosas que a veces no valoramos”, reafirmó.

Agregó además, la importancia y el trabajo de la coordinación de diferentes actores institucionales, que han posibilitado la concreción de este sueño. Esta vez se refirió especialmente a los niños presentes a los que les expresó que “este es el esfuerzo de gente grande, ustedes deben escuchar que la gente se pelea, que hay peleas entre los políticos, pero a veces la gente grande es sabia y toma ejemplo de los niños y se porta bien y trabaja en conjunto para lograr un objetivo en común. Esto es un claro ejemplo de que los grandes nos sabemos portar bien, porque aquí se han involucrado un montón de organismos”, subrayó orgullosamente Fraga.

Asimismo resaltó la participación del intendente de Treinta y Tres de quien destacó su sensibilidad y voluntad para trabajar sobre estos temas de forma conjunta ."Acá dábamos por descontado que iba a estar Dardo (Sanchéz), no solo porque la intendencia sí puso plata, sino porque trabajamos mucho con Dardo y sabemos de su sensibilidad por las alegrías y las tristezas de la gente a las que les tocó gobernar en este período”.

Por otro lado, el coordinador del FDI, resaltó el proceso vivido por el grupo durante este tiempo, para superar los diferentes obstáculos a los que debieron enfrentar. “El gran capital que queda en la zona, es la capacidad de aprender a organizarnos, hoy logramos la luz, ahora tenemos que ir por más”, enfatizó Fraga.

Por su parte, Gustavo Serna, trabajador de la zona que vive junto a su esposa e hija, recuerda que los veteranos del lugar “hacía más treinta años que andaban atrás del tema de la luz”. El vecino agregó, que no solo en lo que se relaciona con la economía van a avanzar sino también en la comodidad. “A veces estabas en otra cosa y se terminaba el gas y tenías que dejar todo y salir corriendo a buscar”.

Otra de las vecinas del lugar Estefanía Suárez, contó entre risas que “lo primero que hice fue cargar el teléfono, tenía todo con el generador, pero ahora tener electricidad te cambia muchísimo”. Su hogar lo completa su esposo y su hijo Juan Bautista de cuatro años, quien se ha visto sorprendido, según cuenta su mamá, al ver las llaves que encienden las bombitas. La entusiasmada vecina, ya está pensando en comprar diferentes electrodomésticos, entre los que no faltará la planchita de pelo, expresó claramente con tono jocoso.

La jornada en la escuela además de la emoción, las anécdotas y los agradecimientos fue acompañada de música y bailes típicos realizados por los alumnos y vecinos de la zona, que fueron de gran disfrute para todos los invitados.

El encuentro finalizó con la entonación del “Himno a la Escuela Rural”, algunos de sus estribillos dicen: “Entre trigales dorados, entre un monte y un maizal, rodeada de luz y trinos, está mi escuela rural…”La tierra que es generosa pan dorado puede dar, el niño que es esperanza puede ayudar a sembrar”.

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